El peso del salitre y la ley en la orilla que nunca perteneció a los extraños
CHAPTER 1: LA LNEA EN LA GRAVA El estruendo del diésel no sofocó el crujido del pino seco cuando la oruga de la retroexcavadora pasó por encima del letrero que mi padre clavó en la grava en 1968. La madera se abrió en dos, dejando la palabra Privado partida sobre el barro húmedo por la…
